miércoles, junio 19, 2024

Acerca de nuestro Zeitgeist (1)

 Nuestra época es una época vertiginosa, en la cual el tiempo ya no vuela, sino que se esfuma. Vertiginosa, como ninguna otra hasta ahora. El Internet y las redes sociales. La irrupción misteriosa de la inteligencia artificial (AI.) Aun cuando hay dos grandes guerras, Ucrania-Rusia, e Israel-Gaza, la guerra en sí misma ha sido una actividad milenaria de los pueblos. Se trata, pués, de las guerras de turno. 

Tampoco el peligro latente de la guerra nuclear es nuevo. Esto nos amenaza desde los tiempos de la Guerra Fria. La actual Guerra Fria, es pues una versión reciclada de la del siglo XX. 

Las religiones siguen teniendo su rol embrutecedor y fanatizante. Sin embargo algunas investigaciones, del Pew Research Center, creo, han encontrado que en Estados Unidos hay una lenta, pero progresiva tendencia al descreimiento. Pero sectas, como los Evangélicos, siguen teniendo influencia en vastos sectores de la población creyente de Estados Unidos. No hay, pués, lugar para un ferviente optimismo de una posible tendencia más racional de la humanidad actual. 

La mayor amenaza es el cambio climático. Este es un reto monumental para nuestra época. Aun cuando hay amplia comprensión científica y política del problema, las posibilidades de acciones eficientes y oportunas, son todavía remotas. E improbables. Poderosos e influyentes sectores de las actividades industriales y extractivas, prefieren su propia y actual conveniencia, a las de las generaciones futuras. Su influencia sobre las fuerzas y actores políticos, es enorme y decisiva.  

La influencia de Internet y las redes socialees enorme, pero no siempre benéfica, en el sentido humanístico. Una consecuencia: la indefinición de la realidad. Nuestra época es la de las noticias falsas,  que operan como verdades.Hay una constante realidad paralela, en varios ámbitos informativos; especialmente en los noticiosos y políticos. También, claro, en las relaciones personales; pero, claro, eso nada tiene de nuevo. 

Un aspecto cultural novedoso de las redes sociales, es lo que se comenta en un artículo del 19 de junio pasado en el diario español El País. Se trata del llamado Sexting, o sea sexo digital, a cualquier distancia. Es, en realidad, una consecuencia lógica de la tecnología. No me consta, pero creo que antes había sexo telefónico. El sexo digital resulta obviamente mucho más divertido, funcional, e interesante. También, a veces, personas inescrupulosas abusan de los formatos, y se aprovechan, sobre todo de mujeres, para publicar imágenes íntimas sin autorización. La insidia siempre aparece en varios entornos de la actividad humana.

 

martes, junio 11, 2024

En busca de una equivocación acertada

 

La declaración de culpabilidad de Hunter Biden este 11 de junio viene como anillo al dedo para la campaña presidencial de su padre el presidente Biden. Es una prueba de la imparcialidad de la secretaría de Justicia, y del sistema judicial en su conjunto, el mismo que recientemente declaró culpable de 34 delitos al nefando Donald Trump. Este ha acusado de parcialidad a todo el aparato judicial que lo juzgó y declaró culpable, e incluso ha acusado a Biden de haber manipulado la justicia para lograr su condena. Ahora esa misma justicia ha declarado culpable a un hijo de Biden. Este ha dicho que se abstendrá de indultar a su hijo. Todo esto deja sin piso las acusaciones de Trump contra sus juez, fiscal, y jurados. Y Biden.
 
Hunter Biden podría ser condenado a prisión, aunque lo más probable es que reciba otro tipo de condena, como prisión domiciliaria, por ejemplo. Ahora bien, una vez reelegido, habiendo ya logrado su máxima, y última aspiración electoral, nada tendría de raro que Biden se desdijera de su promesa de imparcialidad ante el caso de su hijo, y procediera a indultarlo. 
 
Le lloverían críticas, desde luego, pero también habría voces de comprensión y apoyo. Al fin y al cabo, se trata de un padre y su hijo. Cualquier buen padre, en la misma situación, haría lo mismo, se dirá. Esa tendencia indulgente tal vez terminaría por prevalecer. Hunter Biden puede ser un delincuente, pero no es un criminal. No ha asesinado ni vulnerado directamente a nadie. Su víctima ha sido el sistema legal, algunas de cuyas prohibiciones, infringió. No tiene las manos untadas de sangre, ni puede ser considerado un peligro para la sociedad. Es un tipo irresponsable, e imprudente. Un mal hijo, de un buen padre, que resulta ser el presidente, y quien dentro de sus facultades, tiene la de indultar delincuentes. 
 
La actual paradógica situación juidicial parece pues corroborar la legendaria ceguera de la justicia, mitológicamente considerada. Dada la desproporción política y existencial, entre Hunter Biden, y Donald Trump, parece obvio que para Joe Biden este resultado es altamente conveniente. Por un lado, genera equilibrio jurídico-político a su favor; por otro le ayuda en la gestión paterna con un hijo díscolo y problemático, que ciertamente está recibiendo su merecido. 
 
Es desde luego prematuro anticiparse al resultado final de toda esta problemática existencial y política. Es sin embargo plausible suponer que si el resultado electoral es a favor de Biden, el perdedor Trump desconocerá el resultado, y su llamado será a sus fanáticos a protestar activa y violentamente.
 
Estamos pues ante un funesto dilema. Por un lado, el improbable, pero posible triunfo de Trump, que por sí mismo implicaría el fin de la democracia estadounidense; por otro, el probable triunfo de Biden, que desataría una oleda de violencia anarquista de extrema derecha.  

¿Un callejón sin salida? O con una salida problemática y conflictiva. Lo cierto es que estamos en una momento de transición, de resultados difícilmente predecibles. Espero equvocarme. A veces es preferible equivocarse.